Mi otro hijo tampoco para de crear: así nació LO-E, su propio hub de videojuegos

Luca Cantón ha creado LO-E, un hub donde convierte las ideas de videojuegos que le van pasando por la cabeza en siete mundos jugables desde el navegador.

Hace poco escribí sobre cómo mi hijo Leo había pasado de sentirse abrumado por la programación a crear MAD TOWER, su propio videojuego.

Pues en casa hay otro estudio en marcha.

Mi otro hijo se llama Luca Cantón y ha creado LO-E, un hub donde va publicando los videojuegos que se le pasan por la cabeza.

Y se le pasan bastantes.

Mientras Leo lleva años pensando en una torre, sus jefes y la dificultad exacta de cada planta, Luca funciona de otra manera. Una idea le hace gracia, la imagina, empieza a darle vueltas y necesita verla funcionando. Puede ser un juego de preguntas sobre una película, una isla en 3D, un personaje luchando contra una inteligencia artificial infinita o una mascota empeñada en sembrar el caos dentro de una casa.

LO-E es el lugar en el que todas esas ocurrencias dejan de ser algo fugaz y se convierten en juegos reales.

Siete ideas, siete juegos diferentes

Lo primero que sorprende al entrar en LO-E es que no parece una carpeta con experimentos sueltos. Luca ha construido la identidad de su propio estudio, una portada, un pequeño escritorio de bienvenida y un catálogo desde el que puedes saltar de un mundo a otro.

Ahora mismo reúne siete juegos gratuitos:

  1. Piratas de Silicon Valley, un quiz sobre las películas y personajes que ayudaron a construir la historia de la informática.
  2. Escape de Isla Loro, una aventura 3D en primera persona en la que debes construir, sobrevivir, navegar y escapar de la isla. Incluye incluso un modo multijugador para entre dos y cuatro personas.
  3. Stickman vs IA infinita, una arena pixelada en la que el combate continúa contra enemigos controlados por la IA.
  4. Escondite Objeto, una idea tan rara como divertida: copiar la forma de los objetos cercanos, quedarse quieto y engañar a los cazadores durante 60 segundos.
  5. Escondite Objeto 3D, la misma base llevada a una sala tridimensional en primera persona.
  6. Hungry Blob, un arcade de niveles infinitos en el que hay que comer, crecer, esquivar sierras y evitar a los perseguidores.
  7. El Favorito, un juego 3D en el que eres una mascota y tu misión pasa por romper cosas, echar al Favorito y escapar de la casa.

No hay un único género ni una plantilla repetida siete veces. Hay preguntas, exploración, supervivencia, acción, camuflaje y experimentos en 2D y 3D.

Esa mezcla es, precisamente, la personalidad de LO-E.

Una idea no tiene que esperar meses

Antes, una idea para un videojuego podía morir en el mismo lugar en el que aparecía.

Entre imaginar una mecánica y verla en pantalla había una distancia enorme: aprender a programar, elegir un motor, entender el renderizado, crear controles, preparar la interfaz, corregir errores y averiguar cómo publicarlo. Demasiados pasos antes de saber siquiera si la idea era divertida.

Con ayuda de la inteligencia artificial, esa distancia se ha reducido.

Luca puede describir una idea, construir una primera versión, jugarla y decidir rápidamente qué funciona. Si el personaje se mueve mal, lo nota. Si una mecánica aburre, la cambia. Si una ocurrencia que parecía absurda resulta divertida, sigue tirando del hilo.

La IA no pone la curiosidad. Tampoco decide qué juego merece continuar, qué sensación debe producir ni cuándo una idea necesita transformarse por completo. Esa parte es de Luca.

La IA le da un taller en el que puede experimentar sin que cada prueba exija semanas de preparación.

Autismo, TDAH y creatividad convertida en algo tangible

Leo y Luca están dentro del espectro autista. Ambos fueron diagnosticados como Asperger, una denominación que hoy se encuentra integrada dentro del trastorno del espectro del autismo, aunque continúa utilizándose socialmente y como parte de la identidad de muchas personas.

Luca, además, tiene TDAH.

No quiero convertir esto en una historia de superpoderes. El autismo y el TDAH también traen dificultades reales. Mantener la atención en una tarea que no despierta interés, organizar un proyecto largo, ordenar todos sus pasos o frenar una idea para terminar la anterior puede resultar muy complicado. Y ninguna herramienta sustituye los apoyos que cada persona necesite.

Tampoco existen dos personas autistas o con TDAH iguales. Autismo España recuerda que cada persona presenta capacidades, intereses y necesidades diferentes. Esto es nuestra experiencia familiar, no una receta universal.

Pero en Luca he visto algo precioso: esa creatividad y esa impulsividad, que tantas veces pueden acabar chocando contra un entorno demasiado rígido, están encontrando una salida tangible.

Una idea aparece y puede probarla.

La prueba genera una respuesta inmediata.

La respuesta provoca otra idea.

Y, antes de que la motivación desaparezca, ya hay algo moviéndose en la pantalla.

El Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos incluye entre las dificultades asociadas al TDAH la organización, la gestión del tiempo, la atención sostenida y la finalización de tareas largas. Una herramienta capaz de dividir un proyecto, mantener el contexto y devolver resultados rápidos no elimina esas dificultades, pero sí puede reducir parte de la fricción que hay entre querer hacer algo y conseguir empezarlo.

Con el autismo ocurre algo parecido alrededor de los intereses profundos. Cuando un tema conecta de verdad con la persona, puede convertirse en una vía potentísima para aprender. No porque todos los niños autistas deban programar, sino porque el aprendizaje cambia cuando parte de aquello que ya les importa.

Para mis hijos, ese lugar son los videojuegos.

No solo está haciendo juegos

Mientras construye LO-E, Luca está aprendiendo muchas más cosas de las que aparecen en una lección tradicional de programación.

Está aprendiendo que una idea necesita reglas. Que una interfaz debe entenderse. Que un juego tiene que funcionar también en una pantalla pequeña. Que hay errores que solo aparecen cuando otra persona juega de una forma que no habías previsto. Que publicar implica revisar, ordenar y mantener.

También está aprendiendo a terminar.

Esto último puede parecer pequeño, pero no lo es. LO-E convierte una sucesión de impulsos creativos en un catálogo visible. Cada tarjeta de la portada dice: esta idea no se quedó solo en mi cabeza; conseguí llevarla hasta aquí.

Publicar también forma parte de crear

Luca ha publicado el hub utilizando los servicios gratuitos de Firebase. Gracias a ello, sus juegos funcionan directamente en el navegador, sin registros y sin obligar a instalar nada.

Se pueden abrir desde ordenador, móvil o tablet. El hub también está preparado como aplicación web instalable y tiene su propio espacio en itch.io.

Esto cambia por completo la experiencia de crear. Un proyecto deja de ser un archivo escondido en un ordenador y se convierte en algo que puede enseñarse, compartirse y jugarse.

Un amigo puede probarlo. Un familiar puede mandar el enlace. Alguien a quien no conocemos puede entrar desde otro lugar y pasar unos minutos dentro de una idea de Luca.

Eso hace que todo sea real.

La tecnología como apoyo para construir

Durante mucho tiempo hemos hablado de la tecnología casi exclusivamente como un riesgo para los menores: demasiadas pantallas, distracciones, redes sociales o consumo pasivo.

Todo eso existe y no conviene ignorarlo.

Pero la pantalla también puede ser un lienzo, un laboratorio y una puerta para compartir algo propio.

En perfiles como los de Leo y Luca, la inteligencia artificial puede ayudar a convertir un interés intenso en aprendizaje, una idea impulsiva en un prototipo y una imaginación difícil de explicar en algo que los demás podemos ver, tocar y jugar.

No se trata de dejar a un niño solo delante de una IA y esperar magia. Sigue siendo necesario acompañar, enseñar criterio, hablar de seguridad, revisar lo que genera y ayudar a distinguir entre copiar una respuesta y comprender una solución.

Pero, bien utilizada, la IA puede retirar algunas barreras sin retirar el reto.

Y eso es exactamente lo que estoy viendo en casa.

Prueba los juegos de LO-E

Puedes entrar en el hub y jugar gratis desde el navegador:

👉 Descubrir los juegos de LO-E

No sé cuál será el juego número ocho. Probablemente Luca tampoco lo sepa todavía.

Pero sospecho que la idea ya viene de camino.